QUE HICISTE CON TU VIDA - TOMO III

70 Juan Carlos Bataller hablando de un San Juan, que no es el San Juan que hoy tenemos, era un San Juan post terremoto con todos sus problemas. — Si, yo no conocía San Juan. Como docente tuve una experiencia muy particular y muy interesante, La primera vez que vine me im- pactó porque yo tenía la idea que me iba a encontrar con Catamarca, la típica provincia del norte. Entonces me impacto la ciudad. Pero también me impactaron ciertas costumbres porque yo venía de la calle Corrientes, del Café La Paz, de todas esas movidas culturales que uno como joven participaba. Tenía la idea de tomarme un café y al medio- día estaba todo cerrado. —Eran otras las costumbres.... —Me impresionó también el trato de usted en algunas parejas. Eso y muchas costumbres que después, cuando me dediqué al tema especí- fico de los derechos de la mujer me sirvieron para analizarlos. —¿Por ejemplo? —Yo me acuerdo una vez que nos invitó a cenar un dirigente gremial de la zona Albardón—Angaco y cuando entramos a su casa, él se sentó con sus hijos varones en la mesa del comedor con nosotros. Y a su mujer y sus hijas mujeres en la cocina. —¿Qué hiciste? —Entonces me levante y me fui a sentar con ellas. Y digo, voy a con- versar con las mujeres con el plato en la falda. Esas cosas que a mí me asombraban, se las contaba a mis amigas de Buenos Aires. —Pero actitudes como las que cuentas tampoco eran comunes acá. —Es cierto pero todavía quedaban ese tipo de costumbre, convivían con los avances, esas y otras anécdotas que tengo. —¿La militancia política les causo algún problema? ¿Tuvieron que pasar por la cárcel? —Fuimos detenidos en el 75 porque vivíamos en la Villa Lerga y, claro, venia mucha gente joven, que iba y venía y había reuniones. Pa- rece que un vecino nos denunció y fuimos detenidos. Estaba el gober- nador Camus, y bueno estuvimos declarando. A mí me dieron prisión domiciliaria porque ya estaba embarazada de Ana y de paso ya había

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